El envejecimiento ha dejado de considerarse un proceso normal y ya no se acepta simplemente como una evolución fisiológica de la vida. Envejecer solo conduce a la desvitalización, pérdida de funciones, degeneración celular, desgaste y aparición de nuevas enfermedades, muchas de ellas invalidantes.
Múltiples investigaciones científicas han demostrado que hoy es posible tratar con éxito y derrotar al proceso de envejecimiento, mejorando la calidad de vida, disminuyendo la edad biológica y acortando los períodos de enfermedad.
El envejecimiento es un proceso lento y progresivo que se caracteriza por el deterioro de cada una de nuestras células. Es una acumulación de daños celulares. Por ello uno de los pilares en estos tratamientos es la Revitalización Celular.
La medicina anti-aging asimismo pretende lograr un rejuvenecimiento estético, especialmente a nivel facial. Esto se puede lograr mediante la bioestimulación del rostro con Factores de Crecimiento Epidérmicos obtenidos de las plaquetas de la propia sangre del paciente y aplicados en la piel de la cara. A este tratamiento también se lo conoce como Rejuvenecimiento Facial con Plasma Rico en Plaquetas y es capaz de devolverle al rostro el brillo y la lozanía propios de la juventud.
El avance de la ciencia médica ha desarrollado nuevas técnicas que consiguen reparar los tejidos dañados. Es la Medicina Regenerativa. Su principal característica es la utilización de factores de crecimiento extraídos del propio paciente. Luego de ser aislados y minuciosamente activados se vuelven a inyectar, ya sea en el tejido que se desea reparar o bien por vía intramuscular con la finalidad de lograr una regeneración tisular general. Es especialmente útil para intentar regenerar las articulaciones desgastadas por los procesos de artrosis. |