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Hacia una nutrición personalizada

Hasta el siglo pasado la alimentación estaba ligada a la supervivencia y su finalidad era aportar sustancias energéticas, satisfacer el apetito y evitar aquellas enfermedades generadas por carencia o deficiencia de ciertos nutrientes como las vitaminas.

En la actualidad, la alimentación está dejando ser simplemente una necesidad básica y en un futuro muy próximo los alimentos deberán promover la salud y el bienestar, evitando el desarrollo de enfermedades complejas relacionadas con la alimentación y la longevidad. Nos referimos a la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, ciertos cánceres y la diabetes del adulto.

ALIMENTOS FUNCIONALES
Se trata de la utilización de los alimentos como vehículo para promover y mantener un buen estado de salud y reducir el riesgo de sufrir determinados tipos de enfermedades.

Son aquellos alimentos que han demostrado ejercer un efecto beneficioso sobre una o más funciones del organismo, además de sus efectos nutritivos. Un alimento funcional es mucho más que un producto enriquecido o un suplemento nutricional.

Los avances científicos han dado lugar al conocimiento de numerosas moléculas bioactivas que interactúan con los genes, proteínas y otras biomoléculas implicadas en el metabolismo, contribuyendo a mejorar la salud y a prevenir enfermedades crónicas y degenerativas. El mercado de la industria alimentaria nos ofrece nuevos alimentos enriquecidos con vitaminas, esteroles, polifenoles, yogures con fibras y productos con el agregado de ácidos grasos poliinsaturados omega 3.

ALIMENTACIÓN SALUDABLE
Es necesario informar a la población sobre la necesidad de implementar hábitos alimentarios saludables. Esto requiere evitar o reducir significativamente la ingesta de grasas saturadas y grasas trans (presentes en la manteca, margarina, carnes animales, frituras, confitados, galletas, etc.) así como no fumar y evitar el consumo excesivo de alcohol.

Asimismo, se aconseja realizar ejercicio físico en forma regular y bajo prescripción médica y optar por una dieta balanceada, variada y con un importante aporte de frutas y verduras.

UNA DIETA EN BASE A LOS GENES
La nutrigenética es la ciencia que estudia el efecto de los nutrientes sobre la forma en que se expresan los genes. Su principal objetivo es permitir diseñar un plan nutricional personalizado en función de su ADN.

Hoy sabemos que determinados nutrientes pueden ser muy buenos para el común de la población y, sin embargo, resultar perjudiciales para la salud de otras personas o, simplemente, no aportarles ningún beneficio. Todos los individuos somos diferentes y esa diferencia la determina el código genético. Esta es la razón que nos hace únicos y que respondamos de forma diferente a los mismos nutrientes.

Una nutrición adecuada permite mejorar la calidad de vida y evitar la aparición de enfermedades crónico-degenerativas como ciertas formas de cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y obesidad. Los genes no cambian, por lo tanto los beneficios obtenidos serán para toda la vida.

DIETA RECOMENDADA
El primer paso es establecer un tipo básico de dieta recomendada

Baja en grasas
Baja en hidratos de carbono
Balanceada
Mediterránea

Su genotipo está asociado a la pérdida de peso y otros beneficios de salud al seguir una dieta determinada.
El estudio que permite arribar a estas conclusiones asocia la presencia de mutaciones en una serie de genes específicamente relacionados con el tipo de dieta.

Por ejemplo, la asociación de mutaciones en los genes KCTD10 y MMAB hace que algunas personas que ingieren abundantes cantidades de carbohidratos presenten bajos niveles de colesterol bueno HDL, aunque sean hidratos de carbono saludables de bajo índice glucémico. A estas personas se les indicará una DIETA BAJA EN CARBOHIDRATOS.

Una mutación en el gen LIPC determina que estas personas presenten niveles disminuidos de colesterol HDL cuando ingieren dietas ricas en grasas. Si además presentan una mutación en el gen ADIPOQ, tienen un riesgo elevado de desarrollar una diabetes tipo 2. En estos casos se indicará una DIETA BAJA EN GRASAS.

El gen APOA2 regula el metabolismo del colesterol bueno HDL. Existe una mutación que asocia el consumo elevado de grasas saturadas con un mayor riesgo de obesidad. Sin embargo, en estos individuos no se desarrolla obesidad si se reduce la ingesta de grasas saturadas y se reemplaza por ácidos grasos monoinsaturados o ácidos grasos poliinsaturados. A estas personas se les recomienda una DIETA MEDITERRÁNEA.

Finalmente, quienes no presentan asociaciones de las mutaciones en los genes referidos, generalmente se benefician con una DIETA BALANCEADA.

Una vez establecida la base del tipo de dieta recomendada, se puede estudiar, de acuerdo a determinados genes, qué beneficios aportan los ácidos grasos monoinsaturados (nueces, aceitunas, aceite de oliva) y los ácidos grasos poliinsaturados (aceite de pescado o de lino, semillas de girasol).
Su genotipo puede estar asociado a un mayor beneficio al consumir grasas monoinsaturadas o bien puede presentar un efecto neutral a este tipo de "grasas saludables".

Con respecto a la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados, su genotipo puede estar asociado a un mayor beneficio al consumir estas grasas o ser neutral a las mismas. De acuerdo al informe del estudio genético, será necesario o no incorporar alguno de estos tipos de "grasas buenas" en su dieta.

EJEMPLO:

DIETA BALANCEADA
Su genotipo está asociado a la pérdida de peso y otros beneficios de salud al seguir una dieta balanceada en grasas saludables, carbohidratos de bajo índice glucémico, proteínas, y en general baja en calorías.

FRUTAS Y VERDURAS
Color brillante, sabor intenso
La fruta entera es mejor que el jugo
Las verduras de hoja verde son ideales

GRANOS
Por lo menos 3-4 porciones de granos integrales
Evitar cereales con adición de azúcar

PROTEÍNAS
Por lo menos 2 porciones de proteínas semanales deben provenir de las legumbres
Limite el consumo de carnes rojas
Consuma pescados o mariscos por lo menos 3 veces por semana
Quite la grasa visible del pollo, carne y pescado
Evite los fritos

PRODUCTOS LÁCTEOS
La leche y el yogur son ideales
Elija productos bajos en grasa (2%) sin azúcar adicionada
Reduzca el consumo de queso

GRASAS Y ACEITES
Las grasas deben ser de origen vegetal

REACCIÓN NEUTRAL A LOS ÁCIDOS GRASOS MONOINSATURADOS

MAYOR BENEFICIO CON LOS ÁCIDOS GRASOS POLINSATURADOS


COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO
La genética puede influenciar nuestras tendencias sobre el comportamiento alimentario. Existen determinados genes que son capaces de influir en la forma de cómo percibimos y deseamos los alimentos.

El estudio nutrigenético aporta información sobre estos determinantes que puede ser utilizada para intentar modificar el estilo de vida y las tendencias del comportamiento alimentario para lograr un mejor estado de salud. Los hábitos alimentarios que se estudian de acuerdo a los genes son:

Comer bocadillos entre comidas
Sentir hambre
Sentirse lleno. Saciedad
Desinhibición alimentaria. Tentaciones
Deseo por los alimentos
Paladar dulce
Gusto amargo
Intolerancia a la lactosa

EJEMPLO:

Si su genotipo está asociado a comer bocadillos entre comidas, será necesario reducir los efectos negativos de esta predisposición genética eligiendo, al menos, alimentos saludables, comiendo más despacio y reduciendo el tamaño y las calorías de los mismos.

Si su genotipo corresponde a aquellas personas que son más propensas a sentir hambre o a no tener saciedad, se deberá incluir más fibra en su dieta y es posible que deba incorporar un suplemento de fibras solubles antes del almuerzo y/o de la cena.

Si su genotipo está asociado a una mayor sensibilidad a la tentación por las comidas, deberá eliminar de su casa todo aquello que pueda tentarlo.

Si su perfil genético indica que usted tiene preferencia por los alimentos y bebidas con un alto contenido de azúcar, los alimentos naturalmente dulces como las frutas y las zanahorias pueden ayudar a disminuir el deseo por consumir cosas dulces.

Si usted tiene mayor sensibilidad al gusto amargo, es posible que rechace alimentos como el brócoli o la acelga que tienen acción anticancerígena demostrada. En ese caso se deberá buscar la forma de tapar el gusto amargo o bien aportar suplementos como el indol-3-carbinol para el caso del brócoli o ácido fólico si no come acelga o vegetales de hoja verde.

Las personas con mayor probabilidad de intolerancia a la lactosa deberán evitar este componente o consumir leche deslactosada.


VITAMINAS Y NUTRIENTES
Las vitaminas y nutrientes son componentes importantes de nuestra salud. Existen marcadores genéticos que están relacionados con una predisposición a presentar niveles bajos de ciertos nutrientes como:

Vitamina A
Vitamina B6
Vitamina B12
Ácido fólico
Vitamina D
Vitamina E

VITAMINA A
La vitamina A protege y mantiene a los tejidos celulares, interviene en los procesos inmunitarios para evitar las infecciones y es vital para la visión. Se encuentra en productos de origen animal como la yema de huevo y los pescados grasos.

VITAMINA B6
La vitamina B6 es necesaria para que el organismo transforme los hidratos de carbono y las grasas en energía y para el metabolismo de las proteínas. Mejora las defensas inmunológicas y promueve un buen funcionamiento del sistema nervioso. Su déficit ocasiona problemas en la piel como dermatitis seborreica y caída del cabello. También produce nerviosismo, ansiedad, depresión e insomnio, problemas de memoria, delgadez y debilidad.

VITAMINA B12
La vitamina B12 es necesaria para la correcta absorción de hierro y formación de los glóbulos rojos. Su déficit produce anemia. Además, es importante para el normal funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso, el corazón y las defensas inmunológicas. Los alimentos más ricos en vitamina B12 son las almejas, el hígado, atún y sardinas.

ÁCIDO FÓLICO
Es una de las vitaminas que mayor importancia tienen en relación al estudio genético dado que el gen que regula su funcionamiento (MTHFR) ha sido ampliamente estudiado y su déficit se correlaciona con el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y cáncer de colon y recto. El ácido fólico se encuentra presente en la acelga, espinaca, vegetales de hoja verde y legumbres.

VITAMINA D
La vitamina D es necesaria para la absorción de nutrientes como el calcio y las proteínas. Recientemente se ha demostrado que el déficit de vitamina D se asocia con mayor riesgo de cáncer y de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Se encuentra principalmente en los vegetales, la leche, sardinas, hígado, huevo y quesos.

VITAMINA E
La vitamina E es el más importante antioxidante, retarda el envejecimiento celular debido a la oxidación y evita daños del colesterol en las paredes de las arterias. Los alimentos que más vitamina E contienen son el aguacate, el maíz, el germen de trigo, la soja, los espárragos, las espinacas, el tomate y la manzana.

La importancia de conocer la predisposición genética para la correcta absorción de estas vitaminas o su metabolismo alterado, sumado a un dosaje en sangre de cada una de estas vitaminas, nos permite suplementar en forma selectiva solo aquellas que sean necesarias procurando lograr el nivel más equilibrado posible de vitaminas en el organismo, evitando los problemas, no solo ocasionados por su carencia, sino también por sus excesos.

GENES Y PESO CORPORAL
Los genes pueden influir en el peso corporal dado que están relacionados con el metabolismo, la capacidad de mantener el peso o recuperar el peso perdido y la predisposición a la obesidad. Los marcadores genéticos relacionados con el peso corporal son:

Índice de obesidad
Recuperación del peso perdido
Metabolismo

ÍNDICE DE OBESIDAD

El índice de obesidad está determinado por el estudio de más de 30 marcadores genéticos asociados con la obesidad, el metabolismo y el comportamiento alimentario. Los posibles resultados son:

Bajo
Inferior al promedio
Igual al promedio
Superior al promedio
Alto

Los genes involucrados en la determinación de este índice son los encargados de controlar las señales al cerebro y cuándo comer o dejar de comer. La estrategia de tratamiento para aquellas personas con índice de obesidad elevado se orienta a la optimización de la química cerebral mediante la utilización de precursores de dopamina y serotonina.

RECUPERACIÓN DEL PESO PERDIDO
Existen genes asociados a la tendencia a recuperar el peso después de haberlo perdido. En estos casos es necesario trabajar sobre la forma de mantener una dieta saludable y sostener un programa de ejercicios en forma regular.

METABOLISMO
El metabolismo define la forma en que el organismo quema calorías y permite mantener el peso alcanzado. El ejercicio constituye un buen método para acelerar el metabolismo.


GENES Y SALUD METABÓLICA
Existen variantes genéticas que determinan las posibilidades de presentar niveles bajos de colesterol HDL o bueno, niveles altos de colesterol LDL o malo, así como niveles elevados de azúcar en sangre y triglicéridos. El conocimiento de esta predisposición genética es de suma utilidad para prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. Se estudian los siguientes marcadores genéticos:

Colesterol LDL (malo) elevado
Colesterol HDL (bueno) elevado
Triglicéridos elevados
Azúcar elevada en sangre

Los resultados se expresan en SUPERIOR AL PROMEDIO, PROMEDIO o INFERIOR AL PROMEDIO y deben correlacionarse con el dosaje periódico de estos marcadores en sangre. Muchas veces puede ser necesario indicar un tratamiento médico específico con la finalidad de disminuir el riesgo cardiovascular o de desarrollar diabetes tipo 2.

GENES Y EJERCICIO
Se ha demostrado la relación existente entre la genética y el ejercicio y cómo las personas responden al ejercicio para perder peso y obtener otros beneficios para la salud. Los resultados de este estudio son:

Entrenamiento de resistencia
Entrenamiento de fuerza
Potencia y velocidad muscular
Pérdida de peso por el ejercicio
Disminución de la presión arterial por el ejercicio
Aumento del colesterol HDL (bueno) por el ejercicio
Aumento de la sensibilidad a la insulina por el ejercicio

Los resultados pueden ser BENEFICIO NORMAL, MAYOR BENEFICIO o EJERCICIO SUMAMENTE RECOMENDADO.

ESTUDIO NUTRIGENÉTICO

Mediante la toma de una muestra de saliva que se envía a un laboratorio especializado en U.S.A. y gracias a la utilización de plataformas genéticas específicas, se determina el perfil genético de cada persona.
La información que proporciona este estudio se clasifica en:

Recomendaciones de la dieta
Tendencias del comportamiento alimentario
Reacciones a alimentos
Necesidades nutritivas
El cuerpo y el peso
Factores de salud metabólica
Ejercicio recomendado
Predisposición genética a desarrollar ciertas enfermedades crónico-degenerativas (cáncer, enfermedad cardiovascular, diabetes, obesidad, etc.)

La finalidad de este estudio genético es poder diseñar dietas personalizadas así como suplementar los micronutrientes específicamente necesarios y establecer hábitos de vida saludables que disminuyan la posibilidad de adquirir determinadas enfermedades para las cuales esa persona ya cuenta con una predisposición genética a desarrollarlas.

DIETA, METABOLISMO Y EJERCICIO
El estudio de más de 130 marcadores genéticos proporciona información personalizada que permite:

Entender su metabolismo
Concientizar las tendencias del comportamiento alimentario
Alcanzar y mantener un peso saludable
Ajustar el balance nutritivo de minerales y vitaminas
Obtener el mayor beneficio de la actividad física

Así, se propone un plan alimentario que proporcione suficiente energía y nutrición para mantener un buen estado de salud. Este estudio permite conocer cómo impactan en los genes los nutrientes más comunes y cómo dichos genes determinan la absorción cada una de las vitaminas:

Vitamina A
Vitamina B6
Vitamina B12
Ácido fólico
Vitamina D
Vitamina E

El comportamiento alimentario también está determinado genéticamente:

La tendencia a ingerir bocadillos entre las comidas
El sentir hambre
La saciedad
Las tentaciones o desinhibición alimentaria
El deseo por los alimentos
La debilidad por los dulces
La percepción del gusto amargo
La intolerancia a la lactosa
El metabolismo de la cafeína

Los genes pueden influir en el peso corporal y en la salud metabólica. Existen marcadores genéticos que permiten determinar:

El índice de obesidad
La posibilidad de recuperar el peso perdido
El metabolismo
Los niveles de adiponectina
Manejo del colesterol bueno (HDL)
Manejo del colesterol malo (LDL)
Tendencia a tener triglicéridos elevados
Regulación de los niveles de azúcar en sangre

Existe una relación entre la genética y la forma en que las personas responden al ejercicio para perder peso y obtener otros beneficios para la salud. De este modo es posible si un individuo se beneficia con:

Ejercicios de resistencia
Entrenamiento de fuerza
Potencia muscular y velocidad
Pérdida de peso con el ejercicio
Disminución de la presión arterial por el ejercicio
Aumento del colesterol bueno (HDL) a través del ejercicio
Mejoría de la sensibilidad a la insulina por el ejercicio

 

 

 

 

 

 

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