• Home
  • CONOCE AL DR. ROZENBERG
  • Tratamientos
    • Nutrición personalizada
    • Predisposición a enfermedades
    • Hormonas bioidénticas
      Menopausia y Andropausia
    • Revitalización facial
    • Regeneración articular
    • Terapia biológica celular
  • PRENSA
  • Contacto
Terapia biológica celular

La Terapia Biológica Celular es un tratamiento que se realiza mediante la utilización de sustancias biológicas aplicadas en una suspensión que contiene millones de células y conjunto de células.

Los componentes celulares permiten que las células deterioradas se revitalicen mediante el suministro de un material biológico que se compone de un alto contenido de sustancias bioquímicas, enzimas y el poder concentrado energético de las células fetales. Se ha demostrado que las células provenientes de diferentes fuentes de mamíferos tienen el mismo valor terapéutico.

Todas las células de los órganos humanos y animales se forman de acuerdo a una misma base genética y tienen las mismas subunidades que realizan las mismas funciones. Los compuestos biológicos celulares y sus estructuras microscópicas y submicroscópicas se conservan en su estado original. El contenido celular del producto a utilizar permanece sin cambios bioquímicos y estructurales para que la eficacia clínica completa se conserve.

La Terapia Biológica Celular consiste, entonces, en la utilización de extractos de células de origen animal embrionario con fines terapéuticos.

La celuloterapia tal como se sigue aplicando actualmente, nació en el año 1931 de la mano del Profesor Dr. Paul Niehans, considerado el padre de la terapia celular. Obviamente se han perfeccionado tanto la elaboración como los componentes de los productos que hoy se comercializan en el mundo, pero la esencia sigue siendo la misma.

Su característica principal es la capacidad que tiene de restaurar y reactivar las funciones biológicas de las personas.

Los seres vivos estamos constituidos por millones de células que son prácticamente idénticas a las de animales como la oveja, el cerdo o la vaca. A medida que pasan los años el desgaste celular es un hecho inevitable. Según cuánto cuidemos o descuidemos a nuestro organismo, ese desgaste será menor o mayor, respectivamente.

Está científicamente demostrado que a partir de los 25 años de edad comienza a generarse una disminución en la producción de las llamadas "hormonas de la juventud". Pero recién a los 35 años esa caída se convierte en alarmante. Lenta pero progresivamente vamos perdiendo características de la juventud y empezamos a adquirir particularidades de lo que será nuestra vejez. A este período comprendido aproximadamente entre los 35 y 65 años se lo denomina "proceso de envejecimiento" y se caracteriza por una pérdida de la vitalidad celular. Se manifiesta con sí¬ntomas como cansancio físico y mental, alteraciones en el humor, acumulación de grasa, especialmente abdominal, que ya no baja con dieta y gimnasia, dificultad para mantenerse en peso, arrugas en la cara, flaccidez muscular y pérdida del deseo sexual.

Envejecer es sinónimo de desvitalización. En cambio, la terapia biológica celular equivale a revitalizar. Es una verdadera revitalización celular. Todos los órganos de nuestro cuerpo pueden ser revitalizados con una terapia específica. El principio básico de la terapia celular es la órgano-especificidad: la piel cura a la piel, el hígado cura al hígado y así será para cada órgano o tejido.

Estos tratamientos se pueden iniciar antes de los 35 años como prevención. A partir de los 35 a 37 años, como revitalizante y para intentar retrasar los efectos del envejecimiento. Luego de los 65 años, para revitalizar y restaurar funciones perdidas.

Atendemos de lunes a viernes, solo con cita previa telefónica al (011) 4832-0305 o email a info@damianroz.com